El proyecto contemplaba una inversión de 3,03 millones de euros, incluidos 579.000 euros para construir un nuevo depósito que duplicaría la capacidad de almacenamiento
Béjar, a 5 de septiembre de 2026.
La Mancomunidad del Embalse de Béjar ha rechazado, por mayoría absoluta, el convenio propuesto por la empresa pública Somacyl para asumir la gestión del servicio de abastecimiento mancomunado y ejecutar un amplio proyecto de mejora de la red, con una inversión prevista de 3.032.000 euros.
La propuesta no salió adelante en el último pleno celebrado por la Mancomunidad, pese a que únicamente cinco de los 26 ayuntamientos que forman parte de la entidad votaron en contra. La explicación se encuentra en el sistema de representación: los cuatro vocales del Ayuntamiento de Béjar concentran por sí solos el 52 % del total de los votos, por lo que su oposición resultaba determinante para impedir la aprobación del convenio.
Junto a Béjar votaron en contra Navalmoral de Béjar, Valdehijaderos, Cristóbal y La Calzada de Béjar. Por su parte, Valdelacasa, Molinillo y Santibáñez de la Sierra se abstuvieron.
A favor del convenio se pronunciaron Fuentes de Béjar, Ledrada, Sanchotello, Nava de Béjar, Sorihuela, San Esteban de la Sierra, La Puebla de San Medel, Peromingo, Candelario, Aldeacipreste, Montemayor del Río, Horcajo de Montemayor y Colmenar de Montemayor.
Un proyecto de más de tres millones
El proyecto planteado por Somacyl contemplaba una inversión global de 3,032 millones de euros destinada a mejorar las infraestructuras de abastecimiento y la gestión del servicio.
Una de las actuaciones principales era la construcción de un nuevo depósito en Fuentebuena, con una inversión de 579.000 euros, que permitiría duplicar la capacidad de almacenamiento disponible actualmente.
La actuación incluía además la ejecución de una tubería paralela desde el embalse de Navamuño hasta el depósito de Los Pinos, con el objetivo de mejorar el suministro a Béjar. Desde Los Pinos se planteaba asimismo la construcción de un ‘bypass’ que permitiría continuar la conducción hasta el depósito de Fuentebuena.
Sin embargo, el rechazo al convenio deja paralizado, por el momento, el proyecto de modernización de la red.
La red, principal motivo de discrepancia
Los defensores del proyecto consideran que la construcción del nuevo depósito debe ir acompañada de una actuación integral sobre las conducciones existentes, debido a las deficiencias que presenta actualmente la red.
«Queda todo parado. No tiene sentido hacer un depósito si la red de agua está obsoleta y genera averías constantes y hace que no llegue agua al depósito actual. ¿Para qué queremos hacer otro si el propio que tenemos no se llena nunca?», señalan fuentes favorables a la iniciativa.
La situación del abastecimiento se hace especialmente problemática durante los meses de verano, cuando aumenta considerablemente la demanda y se ponen de manifiesto las deficiencias existentes en diferentes puntos de la red.
Según estas mismas fuentes, los problemas de suministro se han repetido durante los últimos años y tanto en 2025 como en 2026 se han registrado dificultades para garantizar el abastecimiento durante los periodos de mayor consumo.

Somacyl prepara una nueva propuesta
Pese al rechazo del convenio, el proyecto no se da todavía por cerrado. La empresa pública Somacyl tiene previsto presentar una nueva propuesta a los ayuntamientos mancomunados con el objetivo de intentar desbloquear la situación.
Así lo confirmó el alcalde de San Esteban de la Sierra e integrante de la directiva de la Mancomunidad, Antonio Labrador, quien explicó que se modificarán algunos de los aspectos que generaron mayor rechazo entre los municipios.
Uno de los principales puntos de discusión es la cesión de las infraestructuras municipales a Somacyl.
La intención sería modificar las condiciones para que las infraestructuras de Béjar no tengan que ser cedidas, una cuestión considerada fundamental por el Ayuntamiento bejarano para poder alcanzar un acuerdo.
Prioridad para las conducciones de Navamuño a Llano Alto
Desde la Mancomunidad también se pretende que la nueva negociación recoja como prioridad la renovación de las redes comprendidas entre el pantano de Navamuño y el depósito de Llano Alto.
Esta actuación estaría vinculada a un compromiso adquirido por la Junta de Castilla y León como compensación por las obras destinadas a llevar agua desde Navamuño hacia la Sierra de Francia.
Las obras de abastecimiento de la Sierra de Francia ya han comenzado y cuentan con una inversión de 16 millones de euros para garantizar el suministro de agua potable a 15 municipios.
Este proyecto ha generado preocupación en la comarca de Béjar, donde se ha cuestionado si el volumen de agua disponible será suficiente para atender simultáneamente todas las necesidades.
Los responsables municipales y representantes de la Mancomunidad recuerdan, en este sentido, los problemas de abastecimiento que se producen cada verano en diferentes localidades del entorno del Embalse de Béjar.
A ello se suma otra circunstancia: tres de los 26 municipios que forman parte de la Mancomunidad —Candelario, Sorihuela y Cantagallo— continúan en 2026 sin disponer de servicio de abastecimiento mancomunado.
La cesión de los terrenos del nuevo depósito, aprobada
Mientras continúa el debate sobre el convenio, el Ayuntamiento de Béjar sí ha dado un paso adelante respecto a la futura infraestructura.
El pleno municipal aprobó el pasado 31 de agosto la cesión de los terrenos destinados a la construcción del nuevo depósito de Fuentebuena.
Las condiciones establecen que la cesión tendrá una duración de cinco años si finalmente no se ejecuta la obra, mientras que se extenderá a 25 años si se lleva a cabo la inversión prevista.
Una vez ejecutada la infraestructura y conforme a las condiciones planteadas, el nuevo depósito pasaría a ser propiedad exclusiva del Ayuntamiento de Béjar.
Béjar rechaza ceder sus infraestructuras
El alcalde de Béjar, Antonio Cámara, ha justificado el voto contrario de su municipio en las condiciones recogidas en el convenio.
Cámara señala que el documento plantea, esencialmente, «ceder la infraestructura de Béjar a Somacyl y pagar por su uso», una condición que, según el regidor, el Ayuntamiento no puede aceptar.
El alcalde también apunta a otros aspectos que generaron discrepancias entre los municipios, entre ellos la condición de que no pueda mezclarse el agua procedente de la red mancomunada con las captaciones propias de cada municipio.
El rechazo del convenio abre ahora un nuevo periodo de negociación en el que Somacyl deberá modificar algunos de los planteamientos iniciales si quiere conseguir el respaldo suficiente de los ayuntamientos de la Mancomunidad del Embalse de Béjar.
El objetivo de fondo continúa siendo el mismo: modernizar una red que acumula deficiencias, garantizar el abastecimiento durante los meses de mayor demanda y ampliar la capacidad de almacenamiento para evitar los problemas de suministro que se repiten cada verano en la comarca.
