La localidad cacereña se transforma en una pequeña aldea azul con disfraces, humor y mucho ambiente festivo.
La Garganta se ha convertido por unas horas en una auténtica aldea pitufa. Las fiestas han dejado una de esas imágenes que difícilmente pasan desapercibidas: vecinos y visitantes caracterizados como los populares personajes azules han llenado las calles de color, disfraces y buen humor.
Los tradicionales trajes azules, los gorros blancos y la imaginación de los participantes han puesto una nota especialmente divertida a la celebración, en una jornada marcada por el ambiente festivo y la participación popular.
La escena de los pitufos paseando por las calles de La Garganta ha despertado las sonrisas de vecinos y visitantes y se ha convertido en uno de los momentos más llamativos de estas fiestas. La iniciativa demuestra, además, cómo las celebraciones de los pequeños municipios encuentran en la participación de sus vecinos una de sus principales señas de identidad.

Una fiesta para todas las edades
Los disfraces han permitido que pequeños y mayores compartieran protagonismo durante la jornada. Los personajes de la conocida aldea azul han tomado las calles y se han integrado en el ambiente festivo de un municipio que estos días vive con intensidad sus celebraciones.
La Garganta afronta sus fiestas patronales de la Virgen del Castañar, previstas del 3 al 8 de septiembre, con un programa que combina tradición, actos religiosos, actividades populares y propuestas de ocio.
La presencia de los pitufos añade así una dosis de imaginación y diversión a unas fiestas en las que la calle vuelve a ser el principal punto de encuentro.
Porque en La Garganta, durante estos días, hasta los pitufos tienen su propia fiesta.
