Las excavaciones, financiadas por la Diputación de Cáceres y el Gobierno de España, avanzan en la recuperación de las víctimas de la represión franquista. La intervención se desarrolla en una zona del cementerio donde hay documentadas 153 víctimas, entre ellas cinco mujeres.
CÁCERES, A 25 DE OCTUBRE DE 2026
MARCIANO MARTÍN CASTELLANO
Los trabajos de exhumación que se llevan a cabo en el cementerio de Nuestra Señora de la Montaña, en Cáceres, han permitido localizar los restos de seis personas con lesiones compatibles con una muerte violenta. Entre los indicios observados figuran traumatismos craneales que podrían haber sido causados por proyectiles de arma de fuego. Se trata de los primeros hallazgos de una intervención destinada a recuperar e identificar a las víctimas de la represión franquista enterradas en el camposanto cacereño.
La actuación está financiada por la Diputación Provincial de Cáceres y el Gobierno de España, a través de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, y cuenta con la coordinación de la Asociación Memorial en el Cementerio de Cáceres (AMECECA) y la Sociedad de Ciencias Aranzadi. Las excavaciones se concentran en el denominado cuartel 4, conocido como el antiguo Limbo, donde la documentación histórica sitúa los enterramientos de 153 víctimas, cinco de ellas mujeres.
El presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, ha visitado la zona de excavación para conocer los primeros resultados y trasladar el respaldo de la institución a los equipos técnicos y a las familias. El proyecto persigue esclarecer las circunstancias de los enterramientos, recuperar los restos y avanzar hacia su identificación y posterior entrega a los familiares.
Declaraciones del presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, durante su visita a la zona excavada del recinto cacereño.
Los trabajos de campo comenzaron el 5 de octubre y el inicio oficial de la exhumación se anunció para el día 7, una vez completada la tramitación administrativa y obtenidas las autorizaciones necesarias. La intervención se desarrolla por fases debido a la magnitud de los enterramientos documentados y a la complejidad de las tareas arqueológicas y forenses.
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Fotografías realizadas en las últimas exhumaciones en el cementerio de Cáceres.
Los primeros restos aparecieron durante la tarde del 19 de octubre, en un área cuya ubicación coincidía con los datos recogidos en la documentación histórica. La Sociedad de Ciencias Aranzadi y la Diputación dieron a conocer los hallazgos iniciales al día siguiente.
Las primeras observaciones apuntaban a restos de varones jóvenes con lesiones craneales compatibles con traumatismos por proyectiles de arma de fuego. Conforme ha avanzado la excavación, el número de cuerpos localizados con indicios de violencia ha ascendido a seis.
Los especialistas han identificado lesiones perimortem, es decir, producidas en torno al momento del fallecimiento. Sin embargo, será necesario completar los estudios antropológicos y forenses para determinar con mayor precisión las circunstancias de las muertes. La identificación de las víctimas requerirá contrastar los resultados científicos con la documentación histórica y, cuando proceda, realizar análisis genéticos.
Durante su visita, Morales ha reiterado el compromiso de la Diputación con las víctimas y sus familias, así como la responsabilidad de las administraciones públicas de acompañarlas durante el proceso de recuperación e identificación de los restos.
«Nos hemos comprometido con los familiares, con Aranzadi y con AMECECA a exhumar todos los cuerpos, identificarlos y llevarlos a tumbas dignas», ha señalado el presidente provincial.
Morales ha insistido en que estas actuaciones responden a una demanda mantenida durante décadas por familias que desconocen el paradero de sus seres queridos.
«Esto no supone reabrir heridas; al contrario, supone cerrarlas. Se trata de resarcir a familias que necesitan saber dónde están sus seres queridos», ha afirmado.
Una investigación impulsada desde 2010 y 153 víctimas documentadas
La intervención actual representa un nuevo avance en el proceso de investigación histórica y reivindicación memorialista que AMECECA y las instituciones colaboradoras sitúan en 2010. Desde entonces, la recopilación de documentos, el estudio de registros históricos y las gestiones encaminadas a localizar los enterramientos han contribuido a reconstruir parte de la historia de las víctimas de la represión franquista en Cáceres.
La documentación disponible señala el cuartel 4 del cementerio como lugar de enterramiento de 153 personas, entre ellas cinco mujeres. Este espacio, conocido como el antiguo Limbo, constituye el principal ámbito de actuación de los equipos arqueológicos durante la presente fase del proyecto.
La antropóloga forense de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y directora de la intervención, María Fortuna Murillo, ha explicado que los especialistas trabajan en determinar el patrón de enterramiento y documentar la distribución de las fosas.
Declaraciones de la antropóloga forense de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y directora de la intervención, María Fortuna Murillo, encargada de los trabajo.
Las previsiones apuntan a la existencia de al menos ocho filas, con entre una y cuatro fosas por fila. Esta disposición deberá confirmarse a medida que avancen las excavaciones y se registren las características de cada enterramiento.
El equipo dispone de documentación histórica con datos sobre las fechas de fallecimiento y las edades de las víctimas. Esta información se contrastará con los resultados de los estudios antropológicos para establecer posibles correspondencias y elaborar propuestas de identificación.
La investigación permitirá también conocer mejor las circunstancias de los enterramientos. Para ello, los especialistas analizan la posición de los restos, sus características físicas y las posibles lesiones, además de relacionar las evidencias arqueológicas con los registros históricos.
Cuando sea necesario y resulte técnicamente viable, los estudios se completarán con análisis genéticos que puedan facilitar la identificación de las personas exhumadas mediante su comparación con muestras de familiares.
Los primeros hallazgos suponen un avance para AMECECA y para las familias que llevan años reclamando la recuperación de sus seres queridos. La localización de los restos abre una nueva etapa en un proceso que todavía deberá superar distintas fases de investigación científica.
Las excavaciones seguirán en 2027 y la Diputación suma nuevas actuaciones de recuperación
La planificación contempla mantener durante los meses que restan de 2026 los trabajos de excavación y exhumación en el cuartel 4, donde se han producido los primeros hallazgos.
A comienzos de 2027 está previsto iniciar los estudios de laboratorio de los restos recuperados y, de forma paralela, comenzar las excavaciones en el denominado cuartel 1, donde también existen enterramientos documentados de víctimas de la represión franquista.
La intervención se desarrolla mediante procedimientos arqueológicos y antropológicos destinados a registrar las características de cada enterramiento y conservar la información necesaria para los posteriores análisis. La identificación de los restos puede prolongarse más allá de las excavaciones, al requerir la comparación de los resultados científicos con la documentación histórica y, cuando sea posible, con muestras genéticas de los familiares.
AMECECA mantiene el contacto con las familias para informarles de los avances y acompañarlas durante las distintas fases del proyecto. Algunos familiares se acercan al cementerio para conocer directamente la evolución de los trabajos.
Durante su visita, Miguel Ángel Morales ha destacado también la importancia de transmitir a las nuevas generaciones el conocimiento de estos acontecimientos históricos y los valores de respeto, convivencia y democracia.
«Más allá de cómo pensemos cada uno, debemos respetarnos», ha manifestado el presidente provincial, quien ha defendido el diálogo como herramienta fundamental para la convivencia.
La actuación en el cementerio de Cáceres se suma a otras intervenciones de recuperación de víctimas de la represión franquista que han contado con financiación de la Diputación Provincial. Entre ellas destaca la desarrollada en la mina Terría, en Valencia de Alcántara, donde los trabajos arqueológicos permitieron recuperar restos de al menos 48 personas represaliadas durante los primeros meses de la Guerra Civil.
Aquella intervención, promovida por el Ayuntamiento de Valencia de Alcántara y la Diputación de Cáceres, contó con una aportación provincial de 40.000 euros destinada a financiar las excavaciones, la exhumación y la reinhumación de los restos. Las investigaciones documentaron víctimas procedentes de distintos municipios de la comarca, entre ellos Valencia de Alcántara, Cedillo, Membrío y Herrera de Alcántara.
La experiencia de la mina Terría constituye un antecedente de la colaboración entre las administraciones públicas, los equipos especializados y las familias en la recuperación de personas desaparecidas durante la represión franquista.
Los seis cuerpos localizados en el cementerio de Cáceres constituyen los primeros resultados de una intervención que continuará durante los próximos meses. Su estudio permitirá avanzar en la identificación de las víctimas y ofrecer nuevas respuestas a las familias que, décadas después de la represión franquista, siguen buscando a sus seres queridos.