Resumen
El Grupo Ecologista ACUHO cuestiona el trasvase de agua desde el embalse de Navamuño hasta la Sierra de Francia por sus posibles consecuencias ambientales, sociales y patrimoniales. La asociación reclama una gestión más eficiente de los recursos hídricos
Por el GRUPO ECOLOGISTA ACUHO
La Junta de Castilla y León, a través del organismo público Somacyl, con los parabienes de todos los representantes políticos de la Diputación de Salamanca, aprobó en 3 de julio de 2024 un expolio en forma de trasvase de agua con cerca de 100 km de canalizaciones entre el embalse de Navamuño y La Alberca, y lo hizo desconociendo la disponibilidad de los recursos hídricos en las zonas donante y receptora e ignorando las graves afecciones ambientales y patrimoniales de semejante obra.
La cultura española está preñada de enseñanzas bíblicas que se aceptan por pura tradición judeocristiana, pero sin el menor asomo de crítica, como aquella tan curiosa de soportar las agresiones y los abusos con entusiasmo: «Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues» (Lucas, 6:29). Considerando que cada humano sólo dispone de dos mejillas, queda la duda de si tras la segunda bofetada toca repetir el proceso, alternando los guantazos hasta tener toda la cara en carne viva, o ya sería el momento de arrearle al agresor como merece. Algo parecido ocurre con las obras de misericordia corporales: «dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, dar posada al peregrino» (Bula Misericordiae Vultus, nº 15 del papa Francisco, a partir de Tomás de Aquino, Suma teológica, II-II, 32-2, y de Mateo 25:34-35). Retengamos esta última cuestión, porque viene muy al caso.
De acuerdo con estos preceptos, tan universalmente aceptados, y considerando que las aguas en España son de titularidad pública, negar ese recurso a quien dice necesitarlo sería incluso un pecado de omisión o, como mínimo, una actitud insolidaria e inmisericorde con el prójimo: después de la bofetada, ¿cómo negarse a perder la capa, la túnica, el agua de hoy y de mañana? Pero ni Francisco ni Tomás de Aquino ni Mateo explican qué hacer si quien pretende dar de beber al sediento no tiene agua suficiente, si el sediento ciertamente la tiene, pero la desperdicia, y si los hambrientos y los peregrinos se multiplican alegremente ante el anuncio de que el tonto útil de turno dará el agua necesaria: estas son las circunstancias precisas en el asunto que nos ocupa, el abusivo trasvase de agua desde el embalse de Fuente Santa (vulgo Navamuño) hasta la localidad de La Alberca y buena parte de la Sierra de Francia (fig. 1). A los perjuicios para la población donante añadiremos las inaceptables afecciones ambientales, que impactan sobre esos otros prójimos con los que compartimos la vida en este planeta, en esta Europa, en este país, en estas sierras y valles al sur de la provincia de Salamanca. Veamos los detalles.

1. ¿En qué consiste el trasvase y en qué fase de ejecución se encuentra?
El proyecto aprobado por la Administración regional supone una disparatada obra de captación, transporte y distribución de agua entre el embalse de Navamuño (Candelario, cuenca hidrográfica del Tajo) y los deficitarios sistemas de abastecimiento de La Alberca, Las Casas del Conde, Cepeda, Garcibuey, Herguijuela de la Sierra, Madroñal, Miranda del Castañar, Mogarraz, Monforte de la Sierra, San Martín del Castañar, Sequeros, Valero, Villanueva del Conde, Nava de Francia y El Cabaco (Cuenca Hidrográfica del Duero), con un total de 100 km de canalizaciones y ramales a través de espacios culturales y naturales valiosos, integrados en la Red Natura 2000 de Europa y dentro de la Reserva Mundial de la Biosfera Sierras de Béjar y Francia, declarada en 2006 por la UNESCO (figs. 2 y 3), y las obras afectan a un total de 26 municipios.
Según consta en el proyecto, el caudal trasvasado sería de 37 litros por segundo (3225 m3 al día), con un montante anual de 550.000 m3, equivalente al consumo total previsto para los 14.545 habitantes supuestos en la zona receptora («población equivalente de diseño», según sus creativos redactores), una cifra que incluye los 3.500 habitantes censados o residentes durante todo el año (cuyo consumo no excede de los 206.000 m3 anuales) y los 11.045 turistas veraniegos (cuyo consumo se dispara hasta los 110.000 m3 anuales, pero concentrado en el período estival), más un generoso margen de 234.000 m3 al año para otras alegrías y dispendios que se insinúan bajo la críptica expresión de «desarrollo de la nueva actividad a instalar», pero que se pueden traducir, entre otros pelotazos, en varias promociones urbanísticas ya aprobadas sin el preceptivo Informe Favorable del Organismo de Cuenca, que es la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT). Es decir, que el saqueo de agua a la Sierra de Béjar-Candelario no se limita únicamente a compensar el presunto déficit estacional que padece la Sierra de Francia durante los meses de julio y agosto, sino que abarca la cantidad completa necesaria para abastecer a toda la zona receptora, tanto en el deficitario verano como en el excedentario resto del año, más un 42,54 % extra. Cabe preguntarse, entonces, sobre el destino de los cientos de miles de metros cúbicos de agua, como mínimo de 206.000 m3, que ahora disfrutan sus habitantes sin necesidad de camiones cisterna veraniegos ni de trasvases: ¿se han evaporado de repente o se trata más bien de una operación para multiplicar el caudal disponible y gastarlo en usos inconfesables (recordemos: «desarrollo de la nueva actividad a instalar»), tales como llenado de piscinas, riegos no productivos, nuevas industrias, nuevas urbanizaciones y áreas residenciales, nuevos negocios hoteleros y hosteleros? Pero también surgen otras preguntas: ¿ha de perder ese recurso la zona de Béjar y Candelario y, con ello, su desarrollo endógeno presente y futuro, para que lo gane la Sierra de Francia?, ¿a qué viene semejante marginación comarcal?
En el momento de publicar este artículo, el proceso de licitación y ejecución de este expolio en forma de trasvase ya se ha iniciado, aunque por ahora sólo afecta a las obras de acondicionamiento en destino (los ramales de conexión entre las localidades beneficiarias) y a la expropiación de terrenos de particulares por donde ha de pasar el trazado de las conducciones. No deja de ser curioso que para un bien de interés general como es la vivienda, la palabra expropiar sea tabú, cisma, anatema, pero a la hora de cometer un acto de despojo contra una comarca, todo sean facilidades desamortizadoras bajo una supuesta utilidad pública que sólo parece serlo para determinados intereses particulares: aconsejamos a los propietarios afectados no ceder ante las presiones confiscatorias de la Administración, pues la ejecución del trasvase podría verse truncada por no cumplir los requerimientos legales necesarios, como trataremos de demostrar ante los organismos nacionales e internacionales competentes.

2. ¿De verdad hay agua para todo y para todos?
La noticia saltaba a los medios en pleno mes de julio (Noticia SER) y resultaba hasta cierto punto sorprendente: después de un invierno muy abundante en nieve y lluvia (el segundo más pródigo después de 2018, con un 19 % de precipitación superior a la media del último decenio), el abastecimiento en la zona de Béjar era insuficiente, hasta el punto de requerir la construcción del nuevo depósito que se venía planteando desde 2017. De hecho, a fecha 27 de octubre, el embalse se encuentra a menos del 36 % de su capacidad y por debajo de la media de los últimos diez años (Datos MITECO Navamuño): ¿cómo va a dar agua al sediento quien no tiene bastante para sí mismo?
La realidad sorprende menos: no se trata de un problema de escasez de agua tanto como de pérdidas en la red (fig. 4), estimadas en más del 35 %, por el uso de instalaciones obsoletas con cerca de 40 años en servicio, sometidas a fuerte presión y sin un adecuado mantenimiento, exactamente los mismos males que aquejan a la zona receptora del trasvase en la Sierra de Francia y con idéntico porcentaje de pérdidas del caudal disponible.
Esta problemática es bien conocida por los ayuntamientos, tanto en la comarca de Béjar como en la Sierra de Francia, pero parece que nadie esté dispuesto a solucionar las deficiencias (que sería lo correcto, lo prioritario, lo coherente y lo eficiente, en términos tanto ecológicos como económicos), ni a poner coto a los excesos de consumo estival. La Junta de Castilla y León ha optado más bien por la vía populista y facilona: exprimir la teta del embalse de Navamuño sin reparar en el desmesurado destrozo ambiental en la Zona de Especial Conservación del Valle del Río Cuerpo de Hombre, en el Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia y en la Reserva Mundial de la Biosfera que integran ambas comarcas.
Si la zona beneficiaria puede garantizar un abastecimiento de 206.000 m3 anuales como hasta ahora, pero necesita un flujo extra de 110.000 m3 en época estival (un 53,4 % del total anual), sólo con recuperar el caudal que se va por la cloaca en forma de fugas de la red, superior al 35 %, ya se conseguiría reducir el déficit en casi dos tercios; alcanzar el 18,3 % restante sería perfectamente posible sumando al sistema un almacenamiento suplementario, mediante uno o varios depósitos de nueva construcción, que permitan afrontar los picos de consumo en los meses críticos de julio y agosto, pues durante el resto del año los acuíferos y manantiales de la zona sobran para garantizar su llenado y para el consumo diario de la población. Precisamente ahí está la solución a los problemas de abastecimiento en ambas sierras: bastaría con renovar y mejorar la red de canalizaciones actuales (pero de forma integral, no mediante los parches propuestos por Somacyl) para recuperar más de un 35 % del caudal, complementado con la ampliación de la capacidad de almacenamiento de cara al período estival, obras infinitamente más baratas y sin los severos impactos ambientales y sociales que el desmedido trasvase va a causar.
Por tanto, la respuesta es clara: puede haber agua para todo y para todos si cada zona se compromete a una gestión eficiente y responsable del agua, sin despilfarros intencionados ni sobrevenidos; si se mejoran las infraestructuras locales y comarcales; si se garantiza su mantenimiento; si se ajusta el crecimiento futuro a la disponibilidad de recursos propios.

3. ¿Qué impactos ambientales va a causar el trasvase?
La Administración Regional, cual avestruz, ha optado deliberadamente por desconocer (y, por tanto, ignorar) los impactos concretos del proyecto al recurrir a una Evaluación Simplificada de Impacto Ambiental, a todas luces inadecuada e insuficiente, que se aprobó en presunto fraude de Ley, cuando lo preceptivo sería someter la obra a una Evaluación de Impacto Ambiental Ordinaria, mucho más completa y detallada, conforme a la normativa y a los requerimientos presentados por el Ministerio de Medio Ambiente y Transición Ecológica (MITECO) e incluso por la Consejería de Cultura y Turismo del propio ente regional, en este caso por las afecciones sobre el Patrimonio Histórico Arqueológico del área de Las Cavenes.
De acuerdo con nuestra propia evaluación, los efectos de las obras sobre el entorno natural serán severos en gran parte de su recorrido con el arranque de arbolado, los impactos directos sobre especies protegidas por la Unión Europea y la inevitable afección sobre los cauces de ríos y arroyos. Especialmente grave y lamentable es que la Junta de Castilla y León haya dejado fuera de la Evaluación de Impacto Ambiental los tramos que afectan al Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia, en un ejercicio de irresponsabilidad institucional con visos de ilegalidad flagrante que nuestra asociación llevará ante los órganos europeos competentes. Además, a pesar de las notificaciones del MITECO advirtiendo de los efectos de la sustracción de caudales del río principal y de la ZEC Valle del Río Cuerpo de Hombre, la misma Junta de Castilla y León decidió no evaluar estos aspectos, nuevo fraude de Ley en la aplicación de la normativa ambiental de la Unión Europea y del Estado Español.
4. ¿Qué acciones ha realizado nuestra asociación para impedir el trasvase?
Desde 2023, fecha en la que se emite la Declaración de Impacto Ambiental favorable al proyecto, hemos realizado un estrecho seguimiento del proceso de aprobación y ejecución, comprobando los hechos y comunicando a las autoridades ambientales de la Junta de Castilla y León y del MITECO los incumplimientos y vulneraciones de la legislación ambiental, destacando las reiteradas ocasiones en que se han comunicado tales deficiencias al consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones Fernández, advirtiéndole de que, de aprobarse y ejecutarse el proyecto del trasvase, podría incurrir en presunto delito de prevaricación por la omisión de información relevante y por vulnerar los procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental y de la Ley del Parque Natural de Las Batuecas–Sierra de Francia, entre otros.
Los requerimientos presentados por ACUHO en este tiempo conciernen a la Declaración de Impacto Ambiental Simplificada (23 de octubre de 2023), a la aprobación provisional del Proyecto (febrero de 2024), los enviados a la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Castilla y León (diversas fechas), a la Dirección General de Patrimonio y Política Forestal de la Junta de Castilla y León (abril de 2024), a la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación (febrero de 2024), la aprobación definitiva del proyecto en julio de 2024 y, ya desde SEO/Birdlife, un recurso de reposición presentado en agosto de 2024, resuelto desestimatoriamente por la Junta de Castilla y León en octubre de 2024. También se ha informado a la opinión pública (https://bejar.biz/node/48539).
5. ¿Qué acciones vamos a afrontar si la Administración no desiste?
El Grupo Ecologista ACUHO, con más de 35 años de trayectoria en la defensa del medio ambiente de su área de influencia y del propio río Cuerpo de Hombre al que corresponde su acrónimo, iniciará una serie de actuaciones para evitar este desastre ambiental en caso de que la Junta de Castilla y León persevere en el error de continuar con la ejecución del trasvase, desde la formulación de quejas formales y preguntas parlamentarias o la presentación de informes ambientales (ya redactados por expertos o en proceso de revisión), que serán enviados a las autoridades del Ministerio, la Fiscalía de Medio Ambiente y la UNESCO, poniendo de manifiesto que la Junta de Castilla y León vulnera de modo flagrante la legislación y pone en peligro el futuro de varios parajes con declaración ambiental expresa (ZEC Valle del río Cuerpo de Hombre, Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia) y de la Reserva Mundial de la Biosfera de las Sierras de Béjar y Francia.

Conclusiones
En definitiva, el Grupo Ecologista ACUHO considera que el trasvase no responde a criterios de utilidad pública por cuanto perjudica a la zona donante frente a la zona receptora, se ha aprobado y tramitado desconociendo la disponibilidad de agua en ambas zonas e ignorando deliberadamente los verdaderos impactos ambientales y culturales de su ejecución. Por otra parte, apostamos por la solución más barata y viable, y también la de mínimo impacto, que es la inaplazable renovación de las conducciones existentes para evitar fugas y la construcción de almacenamiento suplementario; en ese sentido, apoyaríamos si fuera necesario la ampliación y creación de algún nuevo depósito de agua estratégico para dar solución a la escasez estacional, pero siempre desde el respeto por un recurso cada vez más escaso en cuya gestión se han de priorizar criterios de conservación, calidad, responsabilidad, sostenibilidad y eficiencia. Por ello, consideramos que la Mancomunidad del Embalse de Navamuño debería estar dirigida por profesionales cualificados y regirse desde criterios técnicos y no responder a criterios e intereses políticos que poco tienen que ver con la gestión eficiente del agua. No podemos olvidar que toda la zona se encuadra en la España húmeda, en la que no cabe presuponer un verdadero déficit hídrico y, por ello, este injustificado megaproyecto va en contra de todo criterio de sostenibilidad ambiental y del sentido común.
Volviendo a las referencias éticas de nuestra introducción, la sabiduría popular retiene otras máximas morales interesantes para el caso, como aquella de origen latino: Prima caritas incipit ab ego («la primera obra de caridad comienza en uno mismo»), popularizada por Adriano de Montluc en La comedia de los proverbios (1633), un argumento jesuítico recurrente en pro del autocuidado como paso previo para socorrer a los demás y muy presente en el refranero español («La caridad bien entendida empieza por uno mismo»). Lejos de suponer un acto insolidario o de egoísmo, pues antes lo sería en defensa propia y de quienes no se pueden defender, cabe aplicar este precepto al inaceptable trasvase de agua considerando que, aquí y ahora, el sediento y el necesitado es el verdadero prójimo (es decir, el más próximo y no el más lejano: los municipios de la Sierra de Béjar-Candelario, para garantizar su propio desarrollo), que hay otros prójimos a los que atender (los ecosistemas valiosos y especialmente protegidos de la Reserva Mundial de la Biosfera Sierras de Béjar y Francia) y que el supuesto prójimo necesitado y sediento (los municipios de La Alberca y otros de la Sierra de Francia) tienen recursos más que suficientes para dejar de serlo, con tal de que aprovechen adecuadamente sus acuíferos y manantiales, renueven sus obsoletas infraestructuras de abastecimiento de agua (para lo que contarían con los recursos públicos pertinentes, máxime si no se malgastan en el malhadado y carísimo trasvase), consuman tales recursos con la debida responsabilidad y no aumenten de forma oportunista el número de sedientos, hambrientos y peregrinos con los previsibles pelotazos urbanísticos, hoteleros y hosteleros que ya asoman la patita.
Detengamos este insensato trasvase faraónico y regresemos a la racionalidad de un aprovechamiento cercano y sostenible de los recursos. Nuestra asociación no va a cejar en ese empeño y esperamos que la Mancomunidad del Embalse de Béjar y los habitantes afectados por este acto de despojo hagan lo mismo, a ser posible de forma directa y activa ante los representantes políticos de la zona.
GRUPO ECOLOGISTA ACUHO / BÉJAR / 31 OCTUBRE 2026
PIES DE FOTO:
Fig. 1. Explicación satírica del trasvase (collage digital de José Muñoz Domínguez, octubre de 2026).
Fig. 2. Vista general de los valles del río Alagón que serán atravesados por el trasvase (Julián Martín Garde, mayo de 2010).
Fig. 3. Bosques autóctonos de la Sierra de Francia afectados por el trasvase (Julián Martín Garde, mayo de 2010).
Fig. 4. Fuga de agua en el tramo Navalmoral de Béjar a Valdefuentes de Sangusín (Julián Martín Garde, julio de 2026).