El presidente de la Diputación de Cáceres destaca el valor de este nuevo espacio para recordar a las víctimas del franquismo y ofrecer a sus familias un lugar de reconocimiento y reflexión. La apertura coincide con el Encuentro Nacional «Memoria y futuro de la democracia».
Cuarenta y ocho nombres grabados en una escultura recuerdan desde este viernes a otras tantas personas asesinadas durante la represión franquista y enterradas en la Mina Terría, en Valencia de Alcántara. Sus nombres forman parte del nuevo Jardín de la Memoria Histórica y Democrática, inaugurado por la Diputación de Cáceres en el exterior del Complejo Cultural San Francisco.
Benjamina, Pedro, Vicenta, Amparo, Irineo, Bibiano o Amado son algunos de esos nombres que, ocho décadas después, encuentran un espacio público dedicado a mantener vivo su recuerdo y reconocer el sufrimiento de sus familias.
El presidente de la Diputación, Miguel Ángel Morales, presidió la apertura de este jardín, concebido como un lugar de encuentro, diálogo y reflexión sobre uno de los episodios más dolorosos de la historia reciente de España.
Un homenaje necesario a quienes perdieron la vida
Morales se mostró especialmente emocionado al recordar las circunstancias en las que fueron asesinadas las víctimas y el largo camino recorrido por sus familiares hasta conseguir recuperar sus restos.
El presidente provincial definió el jardín como «un espacio para el diálogo, la reflexión» y, sobre todo, como «un pequeño homenaje, pero un homenaje necesario».
Durante su intervención evocó las imágenes de las exhumaciones, en las que aparecieron restos humanos junto a objetos personales como gafas, zapatos o gemelos, testimonios silenciosos de unas vidas truncadas por la violencia.
Morales expresó su satisfacción por contribuir desde la institución provincial al reconocimiento de aquellas personas y a la reparación moral de sus familias, que durante décadas esperaron poder recuperar y dar sepultura digna a sus seres queridos.

El presidente de la Diputación, Miguel Ángel Morales, presidió la apertura de este jardín.
Los 48 nombres de la Mina Terría, presentes en el jardín
El elemento central del nuevo espacio es una reproducción de la escultura que se entrega en los Premios Conchita Viera, inspirada en la boca de acceso a la Mina Terría, situada en Valencia de Alcántara.
En ella aparecen grabados los nombres de las 48 personas asesinadas y enterradas en este lugar durante la represión franquista. Sus restos fueron recuperados en 2018, 82 años después de las ejecuciones.
La escultura convierte el jardín en un lugar permanente de recuerdo, donde los nombres de las víctimas adquieren protagonismo frente al silencio que durante décadas rodeó sus historias.
En el acto participó también Manuel Martínez-Estéllez, hijo de Conchita Viera, junto a representantes institucionales y entidades comprometidas con la memoria democrática.









Inauguración del Jardín de la Memoria en Cáceres.
La memoria democrática como defensa de los derechos humanos
La directora general de Atención a las Víctimas del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, Zoraida Hinojosa, destacó el compromiso de las diputaciones de Cáceres y Badajoz con las políticas de memoria.
Hinojosa defendió que estas actuaciones deben entenderse como políticas de derechos humanos, orientadas a recuperar los cuerpos de las víctimas, reparar a sus familias y devolverles la dignidad.
Asimismo, subrayó que el reconocimiento de las víctimas debería mantenerse con independencia de los cambios políticos en las instituciones.
Cáceres reúne a especialistas para reflexionar sobre memoria y democracia
La apertura del jardín coincide con el Encuentro Nacional «Memoria y futuro de la democracia», organizado por la Fundación Cives y celebrado los días 6 y 7 de noviembre en el Complejo Cultural San Francisco.
Durante estas jornadas, profesionales de la educación, investigadores, representantes institucionales y entidades sociales comparten experiencias sobre la transmisión de la memoria democrática a las nuevas generaciones.
El programa aborda cuestiones como la enseñanza de la historia en las aulas, los derechos humanos, las nuevas narrativas del neofranquismo y el papel de las mujeres en la construcción de la memoria democrática.
El presidente de la Fundación Cives, Victorino Mayoral, destacó la importancia de compartir conocimientos y experiencias para fortalecer una ciudadanía crítica, participativa y comprometida con los valores democráticos.
Por su parte, Miguel Ángel Morales insistió en que conocer la historia y comprender el pasado resulta fundamental para afrontar el futuro y cuidar la democracia.
Con la apertura de este jardín, la Diputación de Cáceres incorpora al espacio público un lugar destinado al recuerdo de las víctimas y al reconocimiento de sus familias.
Un jardín donde 48 nombres dejan de ser únicamente parte de un episodio trágico de la historia para convertirse en un testimonio permanente de memoria, dignidad y respeto.
