La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) ha comenzado los trabajos de restauración hidrológico-forestal en las áreas afectadas por los grandes incendios forestales de este verano, con una inversión inicial estimada de cuatro millones de euros.
Hervás, a 7 de septiembre de 2026
La Confederación Hidrográfica del Tajo ha finalizado el análisis espacial y las primeras visitas de campo en las zonas de la cuenca afectadas por los grandes incendios forestales registrados durante este verano. En total, el fuego ha afectado a más de 110.000 hectáreas, aproximadamente el doble de la superficie quemada el año pasado.
Entre las áreas prioritarias se encuentran los incendios de Las Hurdes y Casas de Millán, en la provincia de Cáceres, además de La Mierla, en Guadalajara, y la Sierra Oeste, en las provincias de Ávila y Madrid.
Las actuaciones se están desarrollando con carácter de urgencia y tienen como principal objetivo reducir los efectos de la erosión, evitar el arrastre de cenizas y sedimentos hacia los cauces y proteger las captaciones de agua destinadas al abastecimiento de las poblaciones.
La CHT está trabajando en coordinación con las comunidades autónomas y ha establecido como una de sus prioridades la protección de los puntos de captación de agua y de las cuencas que vierten hacia ellos.
También se llevarán a cabo actuaciones destinadas a reducir la escorrentía, retirar vegetación quemada y eliminar posibles tapones, troncos y restos vegetales que puedan quedar atrapados en los cauces, especialmente en las zonas situadas aguas arriba de núcleos de población con riesgo de inundación.
Actuaciones en Las Hurdes y Casas de Millán
En la provincia de Cáceres, la Confederación Hidrográfica del Tajo ya ha instalado barreras de contención y filtración de cenizas en los embalses de Arrocerezal, situado en el término municipal de Nuñomoral, en Las Hurdes, y en el embalse de Ribera de Castaño, en Casas de Millán.
Estos sistemas tienen como finalidad impedir que las precipitaciones arrastren hacia las tomas de abastecimiento los residuos, sedimentos y cenizas procedentes de las superficies afectadas por los incendios.
La actuación continuará con la construcción de diques y albarradas, estructuras destinadas a frenar la circulación de las cenizas y sedimentos hacia los cursos de agua.
El objetivo es evitar que estos materiales terminen provocando la colmatación de los cauces o procesos de eutrofización de las masas de agua.
La intervención cobra especial importancia de cara a los próximos episodios de lluvias, ya que la pérdida de la cubierta vegetal tras un incendio incrementa considerablemente la escorrentía y la erosión del suelo.
Cuatro millones de euros de inversión inicial
La Confederación Hidrográfica del Tajo ha estimado inicialmente una inversión de cuatro millones de euros para las actuaciones de restauración hidrológico-forestal de las zonas afectadas por los grandes incendios.
Los trabajos incluyen medidas de prevención y corrección de los efectos de los incendios sobre el dominio público hidráulico, además de actuaciones destinadas a recuperar los ecosistemas forestales asociados a los cauces.
La recuperación ambiental tendrá especial relevancia en aquellos espacios naturales protegidos que han sufrido importantes daños como consecuencia del fuego.
La Mierla: 600 albarradas ejecutadas
En el incendio de La Mierla, en Guadalajara, la CHT ya ha ejecutado 600 albarradas en diez arroyos situados en la cuenca del embalse de Beleña.
La zona afectada incluye parte del Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara y la Reserva Natural Fluvial del río Pelagallinas.
Las actuaciones buscan proteger las cuencas de aportación de los embalses de Beleña, Alcorlo y Pozo de los Ramos. Especial importancia tiene el embalse de Beleña, cuya toma de abastecimiento suministra agua a unos 400.000 habitantes.
Las albarradas, junto con posibles diques y fajinas, pretenden evitar el deslizamiento de los suelos que han quedado desprovistos de vegetación y reducir el arrastre de cenizas hacia las masas de agua.



Trabajos también en Ávila y Madrid
La CHT también actuará en la zona afectada por el incendio de la Sierra Oeste, que alcanzó territorios de Madrid, Ávila y Toledo.
Los trabajos de restauración hidrológico-forestal comenzarán esta semana en los municipios abulenses de Piedralaves y El Tiemblo, donde se construirán diversas albarradas para retener las cenizas y contribuir a consolidar el suelo quemado.
Estas estructuras ayudarán a evitar la pérdida de las capas superficiales del terreno por erosión, especialmente importantes para la regeneración de la cubierta vegetal.
La Confederación señala que los incendios no han provocado daños significativos en las infraestructuras que gestiona, aunque el fuego destruyó completamente la casa de administración de la presa de San Juan.
Con estas actuaciones, la CHT pretende reducir los efectos inmediatos de los incendios sobre los cauces y masas de agua y favorecer la recuperación progresiva de los ecosistemas afectados.