Autor: Rosa Maria Sanchez

Rosa Sánchez de la Vega. Escritora Madrid, a 1 de abril de 2023 Hoy me invitas a un café en una de las dos únicas cafeterías del pueblo. Con cada sorbo me miras a los ojos a través del humeante vapor, que advierte de un café muy caliente, mientras yo remuevo el mío sin parar con la cucharilla, para deshacer el azucarillo que ya debía haberse mezclado del todo, pero sigo tal vez porque mientras lo hago, me ayuda a pensar en lo que quiero decirte, y dejo que me observes y te cueles por mi escote, que hoy me…

Madrid, a 28 de febrero de 2023 Rosa Sánchez de la Vega. Escritora Debía coger el tren. El primero que saliera, daba igual a qué hora. La llamada de teléfono del vecino de su hermana, le había puesto en alerta. Hacía unos días que no se cruzaba con ella en el descansillo, ni coincidían en el ascensor. No es que él estuviera acosándola, ni tampoco aburrido y pendiente de Candela, una mujer joven, alta y esbelta, pero que traía de cabeza al pobre Paco, porque a menudo y al principio estaba tan confundido como intrigado.Candela tenía el pelo largo y…

Madrid, a de febrero de 2023 Rosa Sánchez de la Vega. Escritora Quizás no sea para tanto. Apenas duele y en nada dejaré de sentir.El golpe ha sido mortal, desde esa altura es difícil salvarse y en el caso de que pudiera sobrevivir, sería con muy poca calidad de vida.He sentido la gravedad de mi cuerpo cogiendo velocidad buscando un freno, la dureza de un muro, la suavidad de una almohada. Quizás sea eso lo que sienten las aves cuando aprenden a volar, aunque no deja de ser algo iluso porque ellas no se estamparían contra el suelo con la…

Madrid, 30 de diciembre de 2022 Por Rosa Sánchez de la Vega. Escritora El padre de Aurora llegaba a casa con ganas de cambiarse de ropa, ponerse cómodo y sentar a su hija sobre sus rodillas para que le contase—como siempre— qué tal le había ido en el colegio. Pero la pequeña quería preguntarle algo muy importante y tan pronto su padre abrió la puerta empezó a acuciarle para que se diera prisa. —Papá tengo que hacerte una pregunta. —Sí en seguida. Dame un momento y estoy contigo. Aurora esperaba con un silencio apremiante. Tenia que saberlo. —¿Papá?, oye, quiero……