El presidente de la institución provincial, Miguel Ángel Morales, reconoce la trayectoria y dedicación de los empleados públicos y reivindica el papel de la Diputación en la defensa de los derechos de los municipios rurales.
La Diputación Provincial de Cáceres ha celebrado este lunes la festividad de su patrón, San Pedro de Alcántara, con un emotivo acto institucional en el que ha rendido homenaje a los 48 trabajadores y trabajadoras que se han jubilado durante el último año, reconociendo su trayectoria profesional y sus años de dedicación al servicio público.
El homenaje se ha desarrollado en el Salón de Plenos del Palacio Provincial, en Cáceres, con la presencia de miembros de la Corporación provincial, familiares y compañeros de los homenajeados. Un encuentro que constituye una de las citas más significativas del calendario institucional y que sirve para agradecer públicamente la labor de quienes han contribuido al funcionamiento de la Diputación a lo largo de su vida profesional.
En esta ocasión, los protagonistas han sido 33 hombres y 15 mujeres, que han recibido el tradicional reloj conmemorativo de manos de representantes de la institución, como símbolo de reconocimiento a sus años de trabajo y compromiso con la ciudadanía.
Entre los homenajeados destacan tres trabajadoras que han desarrollado una trayectoria de 45 años en la Diputación: Carmen Herraiz Cruz, jefa de Negociado; Valentina Nieves Sánchez, auxiliar administrativa, y María Sequeros Cortés Requejo, también auxiliar administrativa.





«La Diputación no es un edificio, son las personas»
Durante su intervención, el presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, ha puesto en valor la labor cotidiana de los empleados públicos, muchos de los cuales desempeñan funciones esenciales que no siempre resultan visibles para la ciudadanía.
«Mucha gente piensa que la diputación es un edificio, pero no lo es, porque la diputación es una brigada de obras, es una mesa de dibujo, es una cabina de camión de bomberos, es una ventanilla, es un tractor, es un despacho donde alguien lleva más de cuarenta años haciendo bien lo que nadie ve», ha manifestado.
Morales ha querido personalizar su agradecimiento dirigiéndose a los trabajadores que este año ponen fin a su etapa profesional y recordando que detrás de cada servicio que presta la institución existen personas que hacen posible su funcionamiento.
«Sin vosotros y vosotras, sin esta casa, un alcalde o alcaldesa tendría que ser a la vez arquitecta, abogada, interventora, ingeniera…», ha señalado, destacando especialmente el apoyo técnico, administrativo y económico que la Diputación presta a los ayuntamientos.
«Lo rural no es una carga que se subvenciona, es un territorio con derechos»
El presidente provincial ha aprovechado su discurso para reivindicar la importancia de las diputaciones en territorios como Cáceres, una provincia de marcado carácter rural que cuenta con 230 entidades locales, de las cuales más del 60 % tienen menos de 1.000 habitantes.
En este contexto, ha defendido el papel de la institución como herramienta de cooperación municipal y garantía de acceso a los servicios públicos, especialmente en aquellas localidades que disponen de menos recursos técnicos y económicos.
«Por eso solo podemos hablar de servicio público, la entrega que a él habéis tenido todos estos años, teniendo siempre presente que lo rural no es una carga que se subvenciona, sino que lo rural es un territorio con derechos», ha afirmado Morales.
Con estas palabras, el presidente ha vinculado el reconocimiento a los trabajadores jubilados con la labor que desarrolla la Diputación para favorecer la igualdad de oportunidades entre los habitantes de los municipios, independientemente de su tamaño o ubicación.
Un llamamiento a la paz y a la protección de la población civil
El acto institucional también ha tenido espacio para una reflexión sobre los conflictos internacionales y las consecuencias que las guerras tienen sobre la población civil.
Miguel Ángel Morales ha reivindicado la necesidad de defender la paz desde las instituciones públicas, estableciendo un paralelismo entre el trabajo de quienes dedican su vida a construir infraestructuras y prestar servicios y la destrucción que provocan los enfrentamientos armados.
En este sentido, ha recordado que quienes han trabajado durante décadas en la construcción de carreteras, conducciones de agua, parques de bomberos y otros servicios públicos conocen el esfuerzo necesario para levantar y mantener estas infraestructuras.
El presidente ha condenado la muerte de civiles en Gaza, la guerra en Ucrania y la violencia que afecta a poblaciones de diferentes lugares del mundo.
«Ninguna institución pública que se precie puede quedarse callada ante esto, porque servir al pueblo empieza por defender su derecho a vivir en paz», ha concluido.
Un reconocimiento a toda una vida de servicio público
La celebración de San Pedro de Alcántara ha permitido reunir a distintas generaciones de trabajadores de la Diputación de Cáceres en una jornada de reconocimiento y agradecimiento a quienes han dedicado buena parte de su vida profesional a la institución.
El acto ha contado con la actuación del Grupo de Cámara de la Banda Sinfónica Provincial de Cáceres, que ha puesto el acompañamiento musical a una ceremonia marcada por los recuerdos, el compañerismo y la emoción de los homenajeados y sus familias.
Con este homenaje, la Diputación de Cáceres ha querido reconocer no solo la trayectoria de los 48 empleados públicos que se han jubilado este año, sino también el valor del trabajo diario de su plantilla en la prestación de servicios y el apoyo a los municipios de la provincia.