
Pineda de la Sierra, a 5 de agosto de 2026.
La montaña empezó a marcar diferencias en la Vuelta a Burgos con una segunda etapa que respondió a las expectativas y ofreció espectáculo desde los primeros kilómetros hasta la exigente llegada en Valle del Sol (Pineda de la Sierra). El británico Oscar Onley fue el más fuerte en el desenlace para hacerse con la victoria de etapa y enfundarse el maillot de líder, en una jornada en la que el burgalés Rodrigo Álvarez fue uno de los grandes protagonistas gracias a su combativa escapada.
La ofensiva se formó apenas recorridos cuatro kilómetros desde la salida, cuando Javier Ibáñez (Caja Rural-Seguros RGA), Rodrigo Álvarez (Burgos Burpellet BH), Yago Aguirre (Euskaltel-Euskadi), Diego Uriarte (Equipo Kern Pharma) y Rayan Boulahoite (TotalEnergies) decidieron lanzarse a la aventura. La colaboración entre los cinco les permitió alcanzar una renta máxima de dos minutos y medio sobre el pelotón, que durante muchos kilómetros optó por controlar la diferencia sin precipitarse.
Con una velocidad media de 42 kilómetros por hora durante la primera hora de carrera, el grupo cabecero fue perdiendo terreno de forma paulatina. A su paso por Villamiel de la Sierra, la ventaja apenas superaba el minuto, mientras que el pelotón comenzaba a acelerar el ritmo.
La tensión aumentó aún más cuando, a la altura de Cuzcurrita de Juarros, el pelotón quedó fracturado en dos grupos, con una veintena larga de corredores en cabeza. Sin embargo, la situación se estabilizó poco después y, antes de llegar a Arlanzón, los perseguidores consiguieron regresar al grupo principal.
La escapada todavía tenía fuerzas para ofrecer batalla en el Alto de La Yesera, donde Rodrigo Álvarez coronó en primera posición, por delante de Yago Aguirre, Javier Ibáñez y Rayan Boulahoite, consolidando así su protagonismo en la clasificación de la montaña y recibiendo el reconocimiento del público burgalés.
El paso por el Alto de Valmala terminó por seleccionar definitivamente la fuga. Aguirre fue el primero en ceder y los constantes ataques entre los escapados redujeron el grupo hasta dejar únicamente a Boulahoite y Uriarte al frente. Mientras tanto, el pelotón continuaba recortando diferencias y neutralizando uno a uno a los corredores que iban perdiendo contacto, hasta poner fin a la aventura de la escapada en el kilómetro 173.
Con la carrera nuevamente agrupada, los equipos de los favoritos elevaron el ritmo. El Red Bull-BORA-hansgrohe asumió la responsabilidad de endurecer la marcha y provocó el primer gran vuelco de la clasificación general al descolgar al líder Matthew Brennan a falta de 2,7 kilómetros para la meta, incapaz de responder al exigente ritmo en las rampas de Pineda de la Sierra.
En el ascenso definitivo comenzaron las hostilidades entre los candidatos a la victoria. Jay Vine trató de romper el grupo con un cambio de ritmo al que respondieron Oscar Onley y Giulio Ciccone, aunque el movimiento no fue decisivo. Quien sí encendió definitivamente la carrera fue el burgalés Mario Aparicio, que lanzó un valiente ataque a falta de apenas 500 metros para la llegada, haciendo soñar al público con un triunfo local.
El corredor burgalés sostuvo su ofensiva hasta donde le permitieron las fuerzas, pero la calidad de Onley terminó imponiéndose en los últimos metros. El británico resolvió el pulso frente a Ciccone, mientras Enric Mas completó el podio de la jornada. Aparicio cruzó finalmente la línea de meta en una meritoria novena posición, poniendo el broche a una jornada de gran protagonismo para el ciclismo burgalés.
La Vuelta a Burgos afrontará este jueves una nueva jornada de montaña con salida en Excavaciones Mikel en la Merindad de Montija y meta en el Balneario de Corconte en el Valle de Valdebezana.








Oscar Onley
P: Enhorabuena por la victoria, Oscar. Una gran batalla hasta el último metro contra Giulio Ciccone ¿Cómo te sientes ahora mismo?
OO: Estoy muy contento. Hasta ahora, esta no ha sido una buena temporada para mí. He tenido muchos contratiempos y no he logrado arrancar del todo, así que tenía muchas ganas de venir aquí. Sinceramente, el objetivo no era solo ganar, sino sumar kilómetros de competición. Fue agradable poder recompensar al equipo, porque me han apoyado incondicionalmente durante todo el año. Obviamente, al ser un corredor nuevo en el equipo, quería demostrar que merezco estar aquí. Es un gran alivio.
P: La etapa de hoy ha sido exigente, pero la de mañana lo será aún más. ¿Qué expectativas tienes para mañana?
OO: Creo que será… Para ser sincero, no sé cómo irá. Obviamente, con ese descenso tras la subida, tal vez sea lo suficientemente largo para que los grupos vuelvan a conectar, pero, sinceramente, espero que sea bastante parecido a lo de hoy.
P: ¿Qué expectativas tienes para el resto de la carrera, las tres etapas que quedan?
OO: Supongo que hoy he demostrado que tengo buenas piernas. Veremos en qué posición quedo en la clasificación general ahora. Obviamente perdí algo de tiempo ayer, pero aun así superé a bastantes otros favoritos de la general. Queda mucha carrera por delante.
P: Muchas gracias y enhorabuena.
