Alfredo Corell – Inmunólogo y divulgador
Tenemos nueva recomendación de lectura para este mes: Inmunidad en forma,
el último libro del inmunólogo y divulgador Alfredo Corell

Por Rosa María Sánchez de la Vega.
Con un enfoque riguroso y accesible, Corell nos guía a través del funcionamiento real del sistema inmunológico y nos propone fortalecerlo desde lo cotidiano: dormir bien, comer mejor, moverse más y evitar tóxicos. Frente a las modas dietéticas y los suplementos milagrosos, apuesta por ciencia y sentido común.
Catedrático universitario y miembro de la Sociedad Española de Inmunología, Corell se ha convertido en una de las voces más claras y críticas frente a la desinformación en salud. En esta entrevista, repasa las claves de su libro y nos recuerda que cuidar nuestras defensas está en nuestras manos.
–¿Qué significa “recuperar el control de nuestras defensas?
–El sistema inmunológico tiene una parte heredada genéticamente, inmodificable, pero también una parte influida por nuestros hábitos diarios: cómo dormimos, cómo comemos, cuánto nos movemos. En ese terreno sí tenemos margen de mejora. Recuperar el control es tomar decisiones cotidianas que beneficien nuestro sistema inmune.”
–¿Qué hacemos bien y qué mal en un día habitual?
–Dormir poco es uno de los errores más comunes: cinco o seis horas no bastan; lo ideal son entre siete y ocho. Las siestas deben ser cortas, de 20 a 30 minutos. El sedentarismo también afecta a la inmunidad, pero pequeños gestos —como levantarse durante los anuncios o subir escaleras— pueden marcar la diferencia.
–¿Por dónde empezar a mejorar la alimentación?
–Vivimos rodeados de dietas de moda, algunas con base científica, como el ayuno intermitente, y otras más extremas, como la vegana o la keto. Corell apuesta por una dieta omnívora equilibrada, sin ultraprocesados ni azúcares refinados. El “Plato de Harvard” sirve de guía: mitad frutas y verduras, un cuarto de hidratos integrales y otro de proteínas saludables. Y, como hábito diario, un probiótico natural, como un yogur o kéfir.
–¿Un probiótico diario?
–“Sí, un yogur, kéfir o leche fermentada. No hace falta ir a la farmacia a comprar pastillas. Una persona sana no las necesita.”
–¿Cómo entrenar las defensas como un músculo?
–Con hábitos sostenibles: buena alimentación, ocho horas de sueño, 15 minutos de sol al día, ejercicio regular y evitar tóxicos como tabaco, alcohol y drogas. Incluso antes de una vacuna, conviene estar bien descansado y no venir de excesos.
–¿Qué papel juega el intestino en la inmunidad?
–“El intestino es la base de operaciones del sistema inmunológico: entre el 70 y 80% de las células inmunitarias están ahí. Debe distinguir entre lo bueno y lo malo con precisión, equilibrando epitelio, células inmunitarias y microbiota. Cuando se rompe ese equilibrio, aparecen enfermedades inflamatorias intestinales. Ya se tratan con trasplantes de microbiota, pero solo bajo supervisión médica, no con cápsulas de heces que se venden sin control. El manejo de la salud intestinal es cada vez más importante, ya que también influye en la salud mental, la piel y el sistema inmunológico.”
–¿Cuál es la diferencia entre probióticos alimenticios y de farmacia?
–“El probiótico alimenticio ayuda a crear un ambiente favorable para que las bacterias buenas proliferen, pero no se quedan de forma permanente. Se recomienda consumir yogur o kéfir diariamente. Los probióticos de farmacia son útiles en casos especiales, como tras antibióticos o enfermedades intestinales, siempre bajo control médico.”
–¿Cómo se originan las enfermedades autoinmunes?
–“Por un fallo en los mecanismos de control del sistema inmunológico. Requiere una base genética y un disparador, que suele ser una infección. Por ejemplo, la esclerosis múltiple se desencadena por el virus de Epstein-Barr en personas genéticamente predispuestas. También pueden influir tóxicos ambientales o alimentarios.”
–¿Está la sociedad preparada para entender estas enfermedades?
–“La sociedad está más informada y empoderada, lo que es positivo. Pero también hay desinformación y automedicación peligrosa, sobre todo con productos comprados por internet. El sistema inmunológico necesita entrenamiento y contacto con microbios; vivir en entornos demasiado limpios puede aumentar alergias y enfermedades autoinmunes, según la hipótesis de la higiene.”
–¿Qué tres consejos darías para fortalecer la inmunidad?
–“Dormir bien, mantener una alimentación equilibrada incluyendo probióticos naturales, hacer ejercicio regular y evitar tóxicos como tabaco y alcohol.”
¿Es perjudicial eliminar la carne y el pescado?
–“Eliminar las carnes rojas se puede compensar con carnes blancas, pescado y proteínas vegetales. Pero eliminar todos los productos animales, como en una dieta vegana estricta, requiere suplementar nutrientes como la vitamina B12.”
–¿Cómo afecta el estrés al sistema inmunológico?
–“El estrés agudo puede ser positivo, aumentando creatividad y productividad. Pero el estrés crónico es un inmunosupresor potente, debilitando nuestras defensas. En épocas de exámenes, por ejemplo, los estudiantes tienen más problemas inmunológicos. Para contrarrestarlo, hay que generar ‘hormonas de la felicidad’ con ejercicio, actividad sexual, baile o actividades placenteras.”