Las Medallas premian el esfuerzo, la superación, el patrimonio y la libertad. El futbolista internacional Pedro Porro no pudo acudir por temas laborales
Mérida, a 8 de septiembre de 2026.
La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, aprovechó el acto de entrega de las Medallas de Extremadura 2026 para reivindicar una región que, a su juicio, ha dejado atrás parte de sus complejos y está preparada para aspirar a más. “Una Extremadura que cree en su destino y en su gente”, resumió durante su intervención en el Teatro Romano de Mérida.
El discurso estuvo marcado por una idea central: Extremadura debe avanzar desde la unidad, la estabilidad y el esfuerzo, pero también ganar mayor protagonismo dentro de España. Guardiola defendió que la región ha decidido “crecer, aspirar a más e irrumpir en la vida pública de nuestro país” desde la responsabilidad y la buena gestión.
Como argumento, la presidenta puso sobre la mesa la evolución del mercado laboral extremeño. Según destacó, el número de desempleados se encuentra por debajo de los 60.000, mientras que las afiliaciones a la Seguridad Social superan las 430.000. Guardiola atribuyó estos datos al trabajo de autónomos, empresas y trabajadores.
Una llamada
La presidenta aprovechó también su intervención para reclamar una política más centrada en los problemas cotidianos de los ciudadanos y menos en la confrontación. Defendió la estabilidad, la seguridad y la certidumbre y recordó que “la política no puede olvidar que es servicio público”.
En un escenario político marcado por la polarización, Guardiola apostó por reivindicar la convivencia, la pluralidad y el respeto como elementos necesarios para afrontar los retos de la región.
El lema elegido este año, “Sucede Extremadura”, sirvió para trasladar el foco desde las instituciones hacia la vida cotidiana. Guardiola señaló que esa Extremadura sucede cada día en los pueblos, en los negocios, las escuelas, los hospitales y en los proyectos de quienes deciden desarrollar su vida en la región.
Las Hurdes, presentes
Los incendios forestales del verano también ocuparon un espacio destacado en el discurso. Guardiola recordó especialmente a los vecinos y familias afectados en Las Hurdes y agradeció el trabajo de quienes participaron en la lucha contra el fuego.
La presidenta aseguró que la Junta mantendrá su compromiso con la recuperación de las zonas dañadas, la reforestación y el apoyo a explotaciones, negocios y municipios afectados. “En medio del fuego sucedió también Extremadura”, afirmó, poniendo el acento en la respuesta conjunta de ciudadanos e instituciones.
Cuatro historias
Las cuatro Medallas de Extremadura fueron otro de los ejes del acto. Pedro Porro, Guillermo Gracia, el Museo Nacional de Arte Romano y José María Núñez fueron presentados por Guardiola como cuatro ejemplos distintos de compromiso con la región.
El futbolista, el deportista paralímpico, la institución dedicada a conservar el patrimonio romano y el activista social representan, según la presidenta, cuatro caminos diferentes ligados al esfuerzo, la superación, la cultura y la libertad.
Guardiola reivindicó una Extremadura en la que una niña pueda aspirar a ser campeona del mundo, en la que el patrimonio continúe vivo y en la que nadie tenga que abandonar la región para poder vivir en libertad.
El recuerdo a Robe puso el cierre emocional al discurso. La presidenta evocó al músico extremeño y su legado, asegurando que su música “será eterna”.
El mensaje final volvió a la identidad extremeña: “No nos cansamos ni nos cansaremos nunca de ser Extremadura»”, concluyó la presidenta María Guardiola.
