La institución provincial elimina barreras arquitectónicas en uno de los principales monumentos de Cáceres, facilitando el acceso a personas con movilidad reducida tanto a los espacios religiosos como al museo de la concatedral
La Diputación de Cáceres ha instalado cuatro rampas de accesibilidad en la Concatedral de Santa María, una actuación destinada a eliminar barreras arquitectónicas y facilitar el acceso a las personas con discapacidad o movilidad reducida.
Esta intervención permite mejorar las condiciones de entrada y desplazamiento por uno de los edificios religiosos y patrimoniales más emblemáticos de la capital cacereña.
Los nuevos elementos facilitan tanto la asistencia a celebraciones religiosas como las visitas culturales y turísticas a la concatedral, favoreciendo que un mayor número de ciudadanos pueda disfrutar de su patrimonio arquitectónico y artístico en igualdad de condiciones.
Galería de fotografías







Cuatro rampas para facilitar el acceso a la Concatedral de Cáceres
La intervención ha consistido en la instalación de cuatro rampas distribuidas en diferentes puntos del templo. Una de ellas se encuentra en la entrada lateral situada en la Plaza de Santa María, mientras que otras dos facilitan el acceso a la zona del altar, una de ellas ante la figura del Cristo Negro.
La cuarta rampa, de mayores dimensiones, permite mejorar el acceso al museo de la concatedral, uno de los espacios que forman parte del recorrido cultural y patrimonial del edificio.
Los trabajos han sido ejecutados por personal de la propia Diputación de Cáceres, concretamente por los herreros José Antonio Castellano y Alfonso Bejarano, junto con los carpinteros Claudio Liberal y Javier Ríos.
Miguel Ángel Morales destaca la importancia de la accesibilidad universal
El presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, ha visitado este jueves la concatedral acompañado por el obispo de Coria-Cáceres, Jesús Pulido, y los trabajadores que han participado en la intervención.
Durante la visita, Morales ha destacado que la eliminación de barreras arquitectónicas constituye una de las prioridades de la institución provincial, dentro de su compromiso con la accesibilidad universal.
«Tenemos que agradecer el enorme trabajo que han hecho los trabajadores de la diputación, una labor encomiable que ayuda a superar barreras arquitectónicas, y que permite que la ciudadanía pueda venir a disfrutar de su patrimonio o de los actos religiosos en igualdad de condiciones», ha señalado el presidente.
Asimismo, ha recordado que la Concatedral de Santa María representa un referente no solo religioso, sino también social y cultural para toda la provincia de Cáceres.
El Obispado de Coria-Cáceres agradece la colaboración institucional
El obispo de Coria-Cáceres, Jesús Pulido, también ha valorado positivamente la actuación y ha expresado su agradecimiento a la institución provincial por su colaboración en iniciativas de interés público.
Pulido ha destacado especialmente la importancia de mantener la cooperación entre administraciones e instituciones cuando se trata de mejorar las condiciones de acceso a espacios patrimoniales y religiosos.
Esta intervención permite avanzar hacia un modelo de patrimonio histórico más inclusivo, en el que la conservación de los edificios monumentales se compatibilice con las necesidades de accesibilidad de sus visitantes.
La Diputación refuerza su inversión para eliminar barreras arquitectónicas
La instalación de estas rampas forma parte de una estrategia más amplia de la Diputación de Cáceres para favorecer la accesibilidad universal en la provincia.
Miguel Ángel Morales ha adelantado que la institución continuará trabajando en esta línea de cara a los próximos presupuestos provinciales.
El presidente ha recordado que, durante el presente ejercicio, la Diputación ha incrementado en un millón de euros los recursos destinados a eliminar barreras físicas, cognitivas y sensoriales, una financiación que se ha ido ejecutando a lo largo del año.
Con esta actuación, la Concatedral de Santa María mejora sus condiciones de accesibilidad y avanza hacia un uso más inclusivo de sus instalaciones, tanto para los fieles que participan en las celebraciones religiosas como para los turistas y visitantes interesados en conocer el patrimonio histórico de Cáceres.